4 consejos para saber cómo cortar un jamón de bellota

Antes de ponerte manos a la hora y empezar a lonchear tu jamón, te conviene valorar una serie de consejos para aprovechar al máximo la pata y sacar todo el potencial de su sabor y de sus propiedades alimenticias. Estos son los pasos para saber cómo cortar un jamón de bellota. 

Un producto de máxima calidad

No es para ponerse nervioso, pero conviene ser consciente de que un jamón ibérico de bellota es una pieza de alta calidad con muchas propiedades. Que sea un jamón ibérico ya nos indica que proviene de la raza originaria de la península ibérica y el añadido de “bellota”  señala que el cerdo ha sido criado en libertad, que ha pastado a su antojo por las dehesas comiendo pastos naturales y sobre todo bellotas. 

Esto se conoce como montanera y es el periodo, más o menos de otoño a marzo, en el que el animal está libre. La ingesta de bellotas puede ser de hasta 10 kilos al día. Esta cantidad de bellotas y el ejercicio al aire libre hacen que su carne sea especial. Una carne rica en ácido oléico que produce un efecto beneficioso sobre el colesterol en sangre y por ende cuidando la salud cardiovascular. Y, por supuesto, con un sabor y bouquet especial. 

Cómo cortar un jamón de bellota

Para disfrutar de todos los beneficios y de los matices de su sabor, el primer paso es colocar la pata en un jamonero. Hay distintos modelos y recuerda que lo importante es que quede bien sujeto para que puedas trabajar sin riesgo de cortarte. 

El segundo paso es reunir un buen juego de cuchillos. Vas a necesitar un cuchillo descortezador, un cuchillo jamonero, uno deshuesador y una chaira o afilador. 

El tercer paso es preparar el jamón. Debes comenzar por quitar la corteza dura que recubre la carne. Una vez eliminada (solo del tozo superior en el que vas a trabajar) llegarás a una grasa amarilla. Debes retirarla ya que está rancia y estropea el producto. Pero quita solo la del trozo que vas a cortar porque de lo contrario la carne se reseca. 

El cuarto y último paso es empezar a cortar. Comienza por marcar el jamón en la parte superior, el jarrete, junto a  la pata. Con un corte profundo marcarás el tope. A partir de ahí comienza a deslizar el cuchillo jamonero en la dirección que marca el jamón, de pezuña a punta. 

El grosor de las lonchas no debe ser ni demasiado grueso ni demasiado fino, el objetivo es que en cada corte se vayan desprendiendo los aceites del producto y que al contacto con el calor del paladar cada bocado sea una experiencia única