La loncha de jamón ideal está a tu alcance

El jamón es un alimento que gusta a todo el mundo, pero no todo el mundo sabe cómo cortarlo. Por eso, hoy en Jamón Ibérico Matas explicamos unos buenos consejos para conseguir la loncha de jamón ideal.

Preparativos previos para conseguir la loncha de jamón ideal

Para poder obtener una locha perfecta de jamón se necesita contar con un buen jamón. En Jamón Ibérico Matas ofrecemos a nuestros clientes una amplia variedad de jamones y paletas entre los que poder elegir.

Además del jamón, hay que preparar los utensilios para el corte perfecto.

Utensilios para realizar un buen corte

Un soporte jamonero es fundamental para poder cortar el jamón de manera segura. Los hay de muchos modelos diferentes: fijos, que rotan, metálicos, etc. Lo importante es que proporcionen una firme sujeción de la pieza.

Además, es necesario contar con diferentes tipos de cuchillo. Por un lado, el cuchillo carnicero permitirá limpiar el jamón, eliminando la corteza y grasa sobrante.

Por otro lado, una puntilla puede resultar muy útil para poder separar la carne del hueso. Y también un cuchillo deshuesador, con el que llegar donde ningún otro cuchillo lo hace.

Y, cómo no, el cuchillo jamonero para poder obtener las preciadas lonchas.

Si es necesario, un afilador o una chaira pueden ser útiles para tener los cuchillos a punto.

Paso a paso para conseguir la loncha de jamón ideal

Cuando estén todos los útiles preparados, ha de colocarse el jamón en su soporte. Ahora toca el turno de limpiar la pieza, retirando cortezas y grasas innecesarias.

Esa corteza y la grasa con mejor aspecto (que no esté rancia ni amarillenta) pueden servir para conservar el jamón una vez cortadas las lonchas.

Ahora sí llega el momento de comenzar a cortar el jamón de verdad.

Cómo debe ser la loncha de jamón ideal

Según los expertos cortadores, una loncha de jamón ideal debe medir aproximadamente entre 5 y 6 centímetros. La idea es que entre en la boca de un solo bocado.

En cuanto al grosor, lo perfecto sería conseguir lonchas muy finas, rozando la transparencia. ¿Por qué? Pues porque si son gruesas parecen una masa de carne difícil de masticar. Si son finas, prácticamente se deshacen en la boca con el calor corporal. La grasa se funde y surgen todos los matices del jamón. ¡Una auténtica delicia!

¿Con grasa o sin grasa?

Toda loncha de jamón que se precie debe tener su parte de grasa. Es la responsable de aportar la jugosidad necesaria a la loncha de jamón ideal. También esta grasa aporta los buscados matices gustativos que comentábamos antes.

Además de esto, la grasa del jamón es buena para la salud (consumida de manera moderada), ya que se considera cardiosaludable. Por eso al jamón ibérico se le conoce como «el olivo con patas».

Por último, hay que tener paciencia cortando jamón. Nadie nace aprendido y la soltura se coge con la experiencia.

Si es de los que prefiere que se lo den ya loncheado, pásese por nuestra tienda y adquiera su variedad preferida. Solo tendrá que abrir y disfrutar. ¡Qué aproveche!