Jamón ibérico de bellota cortado a mano, el mejor sabor

Los productos con la categoría ibérica de bellota ya nos avisan de que vamos a disfrutar de un sabor estupendo, con unas características concretas y unas propiedades saludables para nuestro organismo. Además, si el jamón ibérico de bellota está cortado a mano va a hacer que cada loncha sea una delicia de jugosidad y bouquet intenso. 

Jamón ibérico de bellota cortado a mano, cómo hacerlo bien

El corte a mano de un jamón es la mejor manera de sacar todo el potencial de la pieza. En el caso de un jamón ibérico de bellota ya partes de un producto de máxima calidad, así que ya sabes que va a estar rico. Pero si lo cortas bien, lo estará aún más. 

A priori, cortar jamón no parece difícil, sin embargo, cortar bien es todo un arte. Para no hacerte daño y no destrozar un producto de tanta calidad toma nota:

  • Coloca la pata en un jamonero. Un jamón ibérico de bellota puede pesar entre 7 y 9 kilos así que ten en cuenta el tiempo en el que puedes consumirlo. Esto es muy importante para que el jamón esté en sus mejores condiciones y no se ponga duro. Si calculas que lo vas a consumir en pocos días colócalo con la pezuña boca arriba, y si crees que vas a tardar más con la pezuña hacia abajo. De esta manera empezarás a consumir la parte de la babilla que es la más curada, así no se pondrá dura. 
  • Prepara el jamón. Ahora llega el momento de retirar las partes duras del jamón y preparar la zona de consumo. Descorteza el jamón y haz un corte un poco más profundo en la parte alta de la pata, en el jarrete. Este corte te servirá de tope y punto de partida. Limpia la grasa amarilla, esta grasa suele estar rancia y estropea el sabor de tu jamón. Limpia solo la zona que vas a consumir, porque de lo contrario la carne se va a curar demasiado y a resecar. 
  • Empieza a cortar. Empieza a cortar lo más cercano a la parte superior del jamón y ve deslizando el cuchillo suavemente para acabar lo más cercano a ti. Así no quedará forma de barca y te será más fácil seguir cortando. procura que las lonchas no sean ni muy gruesas ni muy finas para que puedas paladear su sabor.